“Cuando descubrí la fotografía, los paisajes se convirtieron en mi refugio seguro. La cámara me permitió establecer una distancia cómoda, necesaria para protegerme del contacto social que me resultaba tan difícil. Me refugié en la soledad, capturando escenas urbanas y naturales que revelaban su belleza precisamente desde esa distancia segura. Fue mi forma silenciosa de conectar con el mundo.”
Cartografía de la mente autista:
Evitación de contacto social. En muchas personas autistas, el contacto social directo puede vivirse como una fuente de sobrecarga sensorial y emocional. Tomar distancia, limitar las interacciones o buscar espacios abiertos no significa desinterés por los demás, sino una estrategia de autocuidado para regular la ansiedad y el estrés que provoca el encuentro cara a cara. En estas imágenes de paisaje, la mirada se refugia lejos de la multitud: la tranquilidad en la distancia, la seguridad emocional en la soledad.
