Sentir Intensamente

» Durante mucho tiempo me sentí extraño en mi propia realidad. Fue gracias a la fotografía aprendí a conectar, no solo visualmente, sino también emocionalmente con los que me rodeaban. La fotografía obtuvo un propósito más profundo en mi: narrar historias que reflejen la intensidad sensorial y emocional con la que percibo el mundo. Cada historia fotográfica que creo busca generar empatía y comprensión hacia experiencias vitales a menudo invisibles, incomprendidas o malinterpretadas, como alguna vez yo mismo me sentí.”

Cartografía de la mente autista:
Mundo intenso. Muchas personas autistas perciben el entorno con una sensibilidad amplificada: sonidos, luces, texturas y emociones se sienten más fuertes, más nítidos y a veces difíciles de filtrar. Lo cotidiano puede vivirse como una sucesión de estímulos profundos que dejan huellas duraderas, tanto placenteras como dolorosas. En la fotografía documental, esa intensidad se vuelve motor y lenguaje: la cámara registra y ordena lo que abruma, y lo comparte con otros como una invitación a asomarse a esa profundidad. Mundo intenso: experiencias vitales profundas y la necesidad de expresar una realidad sensorial intensa.


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